31 jul. 2008

La Paz gaucha...

Mi vida es un sin fin de repeticiones, buenos intentos de análisis no pudieron contra eso, y tampoco la mirada estratégica aportada desde las teorías sobre gestión que inevitablemente y por causas múltiples terminamos leyendo o padeciendo…

Pero un día, uno que no es más que un cúmulo de emociones (aunque a veces reprimidas) siente hacer algo diferente, antes de herir, reclamar sin sentido o escupir bronca, toma la decisión de parar y tomar un café por ejemplo…

Y así como si nada se vuelve posible hablar ( sin mediaciones) conectados al corazón , no a la racionalidad, ni al deber ser, ni a la locura de lo otros… Y de pronto llega la paz… una paz que no es impuesta, sino de la seguridad de eso que viene de adentro… y es propio, compartidamente ajeno también…

Y está re bueno… no es una pose, uno está ahí con todo lo que es, sin subestimarse ni sobrestimarse…Sin subestimar al otro, ni sobrestimarlo…Ahí tan solo Gauchita/o pero no Gil… Y todo se vuelve más real, a una altura donde todo es más posible, más amable…

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Suena bien, espero me salga.

Tanshu dijo...

Eso es un acto de puro amor, amor propio y por el otro. Reconocernos y reconocerlo desde la simpleza de la vida, de los días, de las emociones. Pero claro que todo esto es posible si hay ganas de ambas parte, porque sino es como hablarle a la pared. Pedirles peras al olmo, o cerezas a los manzanos. Que bueno que te haya salido… que te lo hayas permitido y te lo hayan permitido. Y por supuesto que es la paz más magnifica y gigante que empieza a crecer dentro para no abandonarnos jamás. saludos

frank zappa dijo...

a mi a veces me sale, pero me lo boicotean muy rápido

recurrente dijo...

si, te boicotean o uno mismo sea boicotea al toque.

La otra parte de mí dijo...

es que en esa etapa ya te encontraste a vos misma y está más que bueno..

Anónimo dijo...

cuando uno se encuentra ya está y el resto no puede más que acomodarse a lo que hay y dejar de esperar.

Anónimo dijo...

o será que una tiene muchas ganas de que pase, que el otro cambie como por arte de magia, que nos entendamos, y se lo anda imaginando y le pone todas las letras... es que a mi me pasó... no es fácil asumirlo... es más, dueeeele a montones!